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![]() Taller Latinoamericano, para un encuentro culturalPor Liliana Martínez, 8 abril 2001El Taller Latinoamericano es una organización dedicada al fomento del arte y la educación. Ese ha sido siempre el objetivo. Por eso, y con 'espíritu rebuscador', el argentino Bernardo Palombo y el puertorriqueño Antonio Cabán Vale -músico y escritor el primero, músico y compositor el segundo- se dieron a la tarea de resaltar la cultura que habían dejado atrás. 'Eramos inmigrantes indocumentados, sin otros medios de subsistencia que los trabajos en las fábricas', dice Palombo. La idea era crear un lugar abierto, incluyente, no dirigido a un país específico. Esto es, unir lo latinoamericano y lo norteamericano bajo el principio de la creatividad. Unión que simbolizaron Mercedes Sosa y Pete Seeger al inaugurar el auditorio del Taller con los nombres de Violeta Parra y Woodie Guthrie. Sí, el Taller se inauguró con un concierto que duró hasta el amanecer. 'Comenzamos enseñando español para extender nuestra cultura y, ¿por qué no?, para conocer 'gringas' y conseguir las 'green cards', afirma Palombo en tono irónico pero humorístico. Y del chiste se pasó al compromiso, toda vez que el Taller comenzó a pagar la renta con el recaudo de las clases de español a una audiencia que venía tanto a estudiar como a participar de un ambiente cultural repleto de músicos, artistas y 'latinos', en general. Y esa integración cultural, se llegó a una integración total pues muchos se casaron con las apetecidas 'gringas'. El Taller ha conseguido sobrevivir por 22 años, y son muchos los pintores y poetas que han pasado por él. Muchos ahora famosos mostraron por primera vez allí su trabajo, entre otros: Turizzo, Alfredo Ceibal y Silvio de la Cruz. Del mismo modo, el Taller ha servido de enlace poético entre el inglés y español, toda vez que grupos como Aymará de Bolivia han tocado en el mismo escenario que 'The Beastie Boys', o que Pedro Pietri, Sandra María Estevez, Iván Silen, Roberto Fernández Iglesias y Tato Laviera han compartido micrófono con Grace Paley y Allen Ginsberg. Es esa labor y ese sabor cultural lo que ha cautivado más audiencia. Muchos artistas extranjeros toman allí clases de español, desde cineastas y musicólogos y hasta médicos y siquiatras. 'Es muy importante poder hablar con mis pacientes, y algunos sólo hablan español', dice Jeanne Palmer, estudiante de medicina. Babette Becker, por su parte, una sicóloga que disfruta 'a plenitud' la cultura latina, sobretodo las danzas afrocaribeñas y las congas, dice que aprende español porque se siente 'estúpida si no me puedo comunicar con gente de México, Argentina, etc.'. Eric Dahl, a su vez, responde eufóricamente en un español con acento entre 'gringo' e italiano pero muy fluido: 'Aquí no sólo se enseña un idioma de forma seca; aquí se enseña cultura de todos los países hispanos, con énfasis en el arte y la música. Podemos practicar español y disfrutar del arte. No hay estructuras; todo es natural'. 'Es un lugar que permite conocer muchas culturas; gente de todos los bagajes. Me ha dado una perspectiva diferente del mundo hispano', dice Julie Behrens, artista y estudiante del Taller. El éxito del programa está en su originalidad en la enseñanza. Es un método acústico y 'pre-gramático', como lo llama Palombo. El método ha sido elogiado por el lingüista Noan Chomsky y el novelista Grace Paley, quienes también han sido estudiantes del Taller. Se integra el estudiante a una cultura dada. Palombo asegura que el compromiso del Taller es diferente al de una escuela norteamericana. 'Es un lugar para cruzar culturas. No hay líneas ni partidos. Todo el mundo tiene derecho a la expresión. El punto de partida es la palabra. Cualquier persona que use la palabra es bienvenida. Hemos perdurado por la mezcla con los norteamericanos: trabajamos fuerte y con disciplina. Hemos logrado un equilibrio entre las dos culturas y el elemento 'gringo' ha ido borrando el espíritu de 'ghetto'. Somos abiertos'. Este Taller, que comenzó como algo exótico o 'folklórico', ha ido ganando presencia e importancia. Se ha constituido en el lugar de expresión para muchos artistas, a la vez que se experimenta cada vez más la apreciación y cruce entre razas y culturas. 'El Taller es un espacio libre y abierto en donde se vive y se deja vivir', concluye su fundador. | |||||
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